Ocho de cada diez jóvenes que no trabajan en Arica y Parinacota están estudiando
Un nuevo boletín del Observatorio Laboral muestra que la educación explica gran parte de la menor participación laboral de las personas de 15 a 29 años. El desafío aparece al dar el salto al mundo del trabajo: el desempleo juvenil alcanza un 16,3% y uno de cada tres jóvenes ocupados tiene un empleo informal.

La relación de los jóvenes de Arica y Parinacota con el mercado laboral comienza, en buena medida, fuera de él. Ocho de cada diez personas de entre 15 y 29 años que no trabajan se encuentran estudiando o preparando estudios, una cifra que permite mirar desde otra perspectiva a un grupo caracterizado por una menor tasa de ocupación y mayores dificultades para encontrar empleo.
Así lo muestra Empleo Joven, nuevo boletín del Observatorio Laboral de Arica y Parinacota elaborado a partir de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del INE, que analiza la inserción laboral juvenil, sus características ocupacionales y los desafíos que plantean las transformaciones del mundo del trabajo.

Una de cada seis personas ocupadas es joven
En Arica y Parinacota hay 19.749 personas ocupadas de entre 15 y 29 años, equivalentes al 16,6% del empleo regional, proporción levemente superior al promedio nacional (16,1%), aunque por debajo de la macrozona norte (17,6%).
Para la Seremi del Trabajo y Previsión Social Belén Núñez “Estos datos nos muestran que el desafío del empleo juvenil no es solo encontrar trabajo, sino facilitar una transición adecuada entre la educación y el mundo laboral. Como Ministerio del Trabajo y Previsión Social queremos que ningún joven vea la falta de experiencia como una barrera para acceder a su primera oportunidad laboral. Debemos fortalecer el vínculo entre formación y empleo, promover la capacitación y generar oportunidades de trabajo formal y de calidad. El objetivo es que los jóvenes puedan adquirir experiencia, desarrollar nuevas competencias y construir trayectorias laborales con derechos y mejores oportunidades de futuro.”
La “trampa de entrada” al mercado laboral
Las diferencias entre los jóvenes y las personas en edad productiva se hacen evidentes al observar los principales indicadores laborales. La tasa de ocupación juvenil alcanza un 35,7%, frente al 75,5% de las personas de 30 a 44 años y al 73,0% de aquellas de 45 a 59 años. Esta menor ocupación se explica, en parte, porque una proporción importante de los jóvenes continúa estudiando.
La brecha persiste entre quienes participan del mercado laboral: la tasa de desocupación de las personas de 15 a 29 años alcanza un 16,3%, frente al 10,4% entre los 30 y 44 años, 6,9% entre los 45 y 59 y 4,9% entre quienes tienen 60 años o más.
Para el director del Observatorio Laboral de Arica y Parinacota, Fernando Cabrales, uno de los momentos críticos de la trayectoria laboral se produce precisamente al intentar conseguir el primer empleo.
“Muchos jóvenes se encuentran con una ‘trampa de entrada’: necesitan experiencia para conseguir empleo, pero necesitan un primer empleo para adquirir esa experiencia. Esto ayuda a explicar por qué el desempleo es más alto entre quienes recién comienzan su trayectoria laboral. Facilitar esa primera oportunidad y fortalecer el vínculo entre formación y empleo es clave para una inserción laboral más rápida y de mejor calidad”, explicó Cabrales.
Conseguir trabajo es solo una parte del desafío
Entre quienes logran incorporarse al mercado laboral, el 71,5% trabaja como asalariado del sector privado. Sin embargo, uno de cada tres jóvenes ocupados (33,7%) se desempeña en la informalidad, mostrando que el desafío no termina con conseguir el primer empleo, sino que también importa que ese trabajo permita adquirir competencias, experiencia y mejores posibilidades de construir una trayectoria laboral formal.
A ello se suman las transformaciones tecnológicas. El boletín recoge las proyecciones del Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum, que sitúa a inteligencia artificial y Big Data, ciberseguridad y alfabetización tecnológica entre las competencias con mayor crecimiento esperado hacia 2030, junto con pensamiento creativo, resiliencia y aprendizaje continuo.
La radiografía muestra así un desafío que recorre distintas etapas: conectar la formación con una primera oportunidad laboral, evitar que la falta de experiencia se convierta en una barrera de entrada y preparar a los jóvenes para empleos que están cambiando rápidamente.
El Observatorio Laboral es un proyecto de la Subsecretaría del Trabajo, ejecutado en la región por la Universidad de Tarapacá. El boletín Empleo Joven se encuentra disponible para descarga en www.observatorioarica.com/boletines.



Comentarios